Tan solo son palabras suspendidas en el aire.

miércoles, 27 de julio de 2016

IV. Ataraxia.



La poesía se mueve tan rápido dentro de mí que casi no percibo cómo te pierdo en cada texto que te escribo. Y cuál mascota en mitad de la calle, vivo bajo el abandono de pensarte. Alfileres de vudú clavándose en mi pecho, nubes de arena rodeando el corazón. Empecemos, querida, por sincerarnos en el odio por tenernos. Y querernos sinceramente en los finales de las películas.

Como un tranvía a alta velocidad, era yo quién pasaba por encima de las ruedas, viajando en paralelo, volando sin alas, a ras de suelo. Soñando despierto, limpiando estrellas de alquitrán, trazando constelaciones que no se den a la fuga cuando te quedes dormida. Seguir recorriendo la vía láctea, imaginarte reflejada en algún charco de la ciudad iluminado por el brillo de la luna. Llena.  Sentarme bajo el llanto de las nubes, ahogarme en los cuadernos de tu ausencia. Buscando tu sonrisa en el fondo de los vasos. 

Pintando pañuelos con carboncillo en los que te quise más de una vida. Ya siento el deshielo quemándome vivo. Cierro los ojos, y anhelo unas manos salvavidas bajo el reflejo de este charco ensangrentado de sucias palabras. Cuídame mientras permanezca a flote, que no cerraré los brazos hasta que pase el temporal. 

En una hora concreta a este lado del mundo, bebiendo la vida sobre posos de café, reencarnándonos en Agua, Tierra, Aire o Fuego.....


                                            ...... Y a punto de morir, que la próxima (vida) sea la nuestra.




No hay comentarios:

Publicar un comentario