Tan solo son palabras suspendidas en el aire.

sábado, 23 de agosto de 2014

Somos lo que queremos ser y sufrimos lo que somos.

No volverán mis ojos a peinar las cumbres de la atalaya, no volverán los pies a levantar el polvo de sucios garajes, no volverán los besos a hacer daño, no volverá el corazón a latir por nadie, no volverá la voz a llamarte, no volverás nostalgia, no volverás, sonrisa, no volverás pensamiento, no volverá la prisa, no volverá el desaliento.
Nunca más rezaré a los cielos, nunca más miraré a la nada, la maté porque la amaba, la maté por matar su ira, nunca más renacerá la epopeya, nunca más respiraré brumas de mañanas enamoradas, nunca más creeré en el sincero ser quien es quien tu hechas de menos, nunca más pensaré en nada de lo que fue el que fui, nunca más lloraré para llenar los ojos de tierra, nunca más escupiré sangre por brindarte excesos, nunca más definiré, a lametazos, tus pechos, nunca más, coge la puerta y cierra.
Y se me vuelve a la boca tu sabor, y se me entrecruzan las palabras con tus olores en la cara, y dibujo tatuajes en el cuello, y me visto entre verso y verso, y que retumben las montañas con los gruñidos de mi garganta, y que se envuelva solo el regalo que creí que te daría, y cuéntame tu que tal, y creerás que te escucho, y aquí nada cambió, y me creí ser feliz, y me creí que te amigaste con la fidelidad, y me creí que serias de verdad, y me creí que todo era real, y me creí que seguirías aquí, y soñé que brindaríamos con sueños, y soñé que brindaríamos con aquel dulce alcohol, y sin embargo, ahora,… de una patada,… rompo el sol.
Ahora soy el eterno viajero, soy el pellizco para cuando te olvidas de mi, soy quien quieras que sea, soy quien crees que fui, soy quien no teme a los temores, soy quien se ríe con tu risa, soy quien escapó de la brisa de las olas, soy quien reunió tu fuerza, tu esperanza, tus ilusiones y te dejó echar a volar, soy el de las suelas polvorientas, soy quien quiso seguir ahí, soy la sombra de tus ventanas, la figura que aguardaba en tu cama, soy la charla del desayuno, soy el árbol que sombrea los arbustos, soy quien hace las cenefas a besos, soy quien esperó la primavera, soy el amante del muelle de San Blas, soy el que hacía lo que decías, soy un poeta de mierda, de manos vacías.
Y me fugaré a donde nadie conozca esta historia, a donde nadie vea tristeza en mis ojos, donde nadie crezca escuchando que algún día vendrá, donde se besen el mar y el cielo, donde vea a la rutina solo por la tele, donde las casas solo tengan tejado, donde siempre duerma acompañado, donde la noche sea día, y el día sea lo que nosotros queramos, en donde las ruinas sean de otros, en donde me bese el tiempo, en donde me coma el mundo, en donde no me sienta solo, en donde nunca este solo, donde tu estés solo en foto, donde no recuerde las lágrimas, donde no se vayan los trenes, donde nunca crea que mañana lloraré, donde sepa que hoy te veré, donde todos los días te tendré….

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